La vida es una y una. Es verdad, a veces se juntan todas las fuleras y uno siente que siempre es lo mismo, pero no lo es. Nunca es lo mismo. Nunca fue lo mismo. Nunca será lo mismo.
Obviamente me quedé enganchado con las respuestas del post anterior.
Hace tiempo ya, escribí algo bien (o mal) llamado:
(agarrate al palo, please)
Humildemente, es un texto para usar precisamente en esos momentos.
En los momentos, donde pensamos que no podemos con todo, o talvez con algo.
El que no tuvo ese momento, miente. O nunca vivió.
Me ha pasado, de darle vuelta a cosas, que parecían sin solución. De enfrascarme, en preguntas sin respuestas. De ver el futuro con demasiadas dudas, y porque no, el pasado con nostalgia.
Y el presente?.
Seré yo?, pero el presente es el que aparece y te saca de ese estado. No es casualidad.
Las cosas no pasan por casualidad. Cuando menos lo esperas, algo sucede.
Algo inesperado. Algo pequeño. Tan pequeño, que ha veces ni te apiolas.
No lo podes obviar. No te lo podes permitir.
De pronto, un llamado, una mirada, una sonrisa, una tema (casi perdido),
un tropezón, un sabor, una noticia, un resultado, un golpe, una caricia, una brisa, un rayo de sol, una nube, una tormenta, un mail, un post, un sonido, una palabra, un aroma, un recuerdo,un….(ponelo vos).
Algo aparece, de la nada. Algo te trae de vuelta. Algo te invade.
Como este muchacho Albert, creo que “Dios no juega a los dados”. Siempre da señales, para ver mejor el presente e iluminar el futuro. El pasado, siempre es de uno.
Es verdad, a veces pareciera que da señales equivocadas. Pero no. Seguramente es que estamos distraídos con lo urgente, y debiéramos disfrutar de lo importante.
Mientras escribo este post, disfruto de un café. Hay algo mas importante que saborear un feca ahora?
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8 years ago
